
Fue una ceremonia llena de la sabiduría de nuestros abuelos de las alturas del valle sagrado de los incas.
Le agradecemos al aire, al agua, al fuego y a la tierra cantando, bailando y celebrando la oportunidad de reunirnos en familia y compartir junto a la mama coca nuestra sagrada relación con la madre tierra.
Le agradecemos al aire, al agua, al fuego y a la tierra cantando, bailando y celebrando la oportunidad de reunirnos en familia y compartir junto a la mama coca nuestra sagrada relación con la madre tierra.

Hemos recordado y aprendido una ceremonia ancestral de agradecer a la madre tierra de una manera tradicional del la nación Q´ero de nuestra cordillera de los Andes, este ritual se viene practicando desde los comienzos de la historia andina y es una forma en que la familia se reúne y comparte alimentos, medicinas, regalos y reafirma la unión entre los ayllus (comunidades).
También es una forma de comunicarse con los APUS (señores guardianes) de las montañas, lagos, lagunas, ríos, bosques y para mantener una relación de ayni (reciprocidad) con las fuerzas de la naturaleza con las que compartimos nuestro día a día.
GRACIAS TAITA MARTIN!!!!!! que el gran misterio lo llene de bendiciones en su comunidad
URPILLAY SONKO LLAY